Cirugía bariátrica y Balón gástrico
FUENTE: LA VANGUARDIA, MONOGRAFICO ESPECIAL DE 18-‐01-‐2011
PASAR POR EL QUIRÓFANO SIEMPRE CONLLEVA UN RIESGO, AUNQUE SEA PEQUEÑO, POR ELLO LAS OPERACIONES PARA DISMINUIR EL PESO SÓLO SE APLICAN EN CASOS DE OBESIDAD EXTREMA
La cirugía bariátrica engloba diferentes técnicas quirúrgicas que buscan reducir el peso y se suelen aplicar a personas con un IMC de 40 Kg/m2 (obesidad mórbida) que no has respondido a las dietas ni a los medicamentos para adelgazar o a las que superan los 35 Kg/m2 y acarrean complicaciones de la obesidad. A pesar de los parámetros, los médicos pueden decidir operar a personas que estén fuera de ellos.
ANTES DE LA CIRUGÍA
La opción del balón intragástrico, sólo practicado en la sanidad privada, consiste en introducir un balón en el estómago del paciente para que tenga una sensación de saciedad. “El fabricante recomienda mantener el balón “en el cuerpo” un máximo de seis meses”, explica el Dr. Vidal, jefe del servicio de Endocrinología del Hospital Clínic de Barcelona, así que la pérdida de peso se concentra en este periodo. Po ello este proceso podría ser indicado para obesos con un IMC menor a 40 Kg/m2 y que, por tanto, no entrarán en un quirófano. También es una opción para modificar los hábitos alimentarios del enfermo o para perder peso antes de la cirugía. Existen diferentes tipos de cirugía gástrica, aunque la más empleada, explica el Dr. Vidal, es el by-‐pass gástrico, que combina la reducción de estómago y la conexión de la cavidad gástrica con una asa del intestino para que la comida deje de pasar por su conducto natural, buscando así un atajo. Según el Dr. Vidal, ésta es la intervención que ofrece un mayor equilibrio entre resultados y riesgo de complicaciones. La gastrectomía tubular es otra de las técnicas posibles, y consiste en seccionar el estómago horizontalmente, sin tocar el intestino. Aunque hace unos años está en auge por su sencillez y eficacia, para el especialista del Clínic, “no deja de constituir en sacar un troco de estómago. El cruce duodenal es con lo que se obtienen mejores resultados si tenemos en cuenta la pérdida de peso, pero, a la vez, también la técnica que comporta más complicaciones. Esta intervención es la suma de una reducción de estómago y un by-‐pass, como el caso de la técnica homónima, pero es éste el “atajo” es mucho más largo. Finalmente está la banda gástrica anillada, “la técnica más sencilla, pero también la que da menos resultados”, añade Vidal. A pesar de que la cirugía bariátrica es la última opción, supone una mejora para los pacientes con obesidades extremas. Por ello los investigadores siguen trabajando para que las operaciones sean cada vez menos invasivas, buscando intervenir a través de agujeros naturales.

